¿Quo
Vadis Andrés? Y nosotros ¿Quo Imus?
Quo Vadis, es una frase latina de
interpretación ambigua, vinculada por la tradición cristiana a San Pedro, quien
temeroso de ser víctima de la persecución cristiana emprendida por el emperador
Nerón en el año 64, estando en Roma escapa y en el trayecto de la vía apia, se
encuentra a nuestro Señor Jesucristo que iba hacia la ciudad cargando una cruz.
Pedro, con las naturales reverencias, al verlo,
desconcertado le pregunta: «Quo vadis Domine» (¿A dónde vas, Señor?) a
lo que Jesús le contesta impasible: «Romam vado iterum crucifigi» («Voy
hacia Roma para ser crucificado de nuevo»).
Pedro, entendiendo la suave insinuación, sin
reclamos, ni regaños, avergonzado de su actitud, vuelve a Roma a
continuar su ministerio, siendo posteriormente martirizado y crucificado cabeza
abajo.
Este mensaje divino parece ser el que escucharon y
escuchan los políticos mexicanos que regresan por el mismo camino de las
elecciones para ser nuevamente sacrificados como Andrés Manuel López Obrador,
quien apostola con un evangelio bastante desgastado y al que no agrega nada
nuevo, mas que su férrea y persistente voluntad de empoderarse en el palacio
presidencial a costa de lo que sea.
Sus banderas, son principios que todos los mexicanos
enarbolamos, todos quisiéramos un gobierno honesto, progresista, ver a nuestro
país en la abundancia y su pueblo feliz disfrutando de una supuesta abundancia
presupuestal.
Todos esperábamos que en el pasado congreso de
Morena celebrado en el auditorio nacional, Andrés Manuel pronunciara un
discurso magistral con grandes definiciones ideológicas y programáticas que
definieran un novedoso proyecto alternativo de nación que regiría el periodo
2018-2024.
Andrés, haciendo gala de sus propias limitaciones
nos salió con lo de siempre, el avión de Peña Nieto, la mafia del poder, su
deslinde de Maduro y Donald Trump, las pensiones vitalicias a los expresidentes
Salinas Zedillo, Fox y Calderón. Su seguridad de que él va a ganar porque se
encuentra muy arriba en las encuestas con 15 puntos porcentuales, ofreciendo como panacea de su posible
gobierno una lucha implacable contra la corrupción que le atribuye en primer
lugar a quien manda en la presidencia, porque si el que manda es corrupto,
todos los demás que sirven al gobierno en cualquier nivel son corruptos.
Su programa parte de conceptos falsos en cuanto a
administración pública, al asegurar más tarde, el día 22 en Tomatlán, Jalisco, que
se puede sacar adelante al país, esto no está complicado, depende de acabar con
la corrupción y hay presupuesto público, para el 2017 es de 5 billones 300 mil
millones de pesos, dinero del pueblo, no del gobierno, los funcionarios son
simplemente administradores del dinero del pueblo, malos administradores y
corruptos, ese presupuesto no llega a Tomatlán, a los pueblos, se queda arriba,
e hizo una cuenta: 5 billones 300 mil millones si se reparte en partes iguales
a las 26 millones de familias, alcanzaría para dar 13 mil pesos mensuales por
familia, pero no entregan ese apoyo por mes a las familias.
Claro que no llega en greña, con ese dinero se
sostienen los hospitales, las escuelas, las universidades, se hacen carreteras,
se construyen puertos y aeropuertos con los que se agiliza la economía, se paga
a los médicos, las enfermeras, se compran aparatos, se compra la medicina, se
paga a los maestros, a las fuerzas de seguridad, se fortalece la agricultura, la
ganadería, la pesca, se regula el comercio, la moneda, se mantienen las
cárceles, se invierte y gasta en la justicia y en la democracia.
Aunque tiene razón en la urgencia de bajar sueldos a
los altos funcionarios del Poder Judicial y del Ejecutivo para aplicarlo a
servidores de menor rango que son los que realmente trabajan como maestros,
médicos y enfermeras.
Pero pensar en distribuir el dinero como él lo
dibuja, es quedarnos sin gobierno, sin instituciones, sin orden, en completa
anarquía con el consecuente predominio del más fuerte sobre el más débil, pero
eso si con 13,000.00 pesos por familia en la bolsa.
Más adelante, en el mismo lugar y en la misma fecha,
informó que habrá becas a 2 millones 600 mil
jóvenes para que estudien y trabajen, y la inversión al programa será de 110
mil millones de pesos al año, se ganará mucho, porque se sacará adelante a los
jóvenes, se evitará que tomen el camino de la delincuencia, en el mismo
contexto dio una definición gravísima, mencionó que el programa de apoyo a la juventud
se puede resumir en una frase: “becarios sí, sicarios no”, y comentó a los
maestros que una vez triunfe Morena en 2018, se cancelará la mal llamada
reforma educativa, ni siquiera es una reforma laboral, fue un mecanismo para
someter al magisterio y no hay resultados.
En mi opinión, la juventud
estudiosa es la que menos tiene el propósito de delinquir, pretender que todos
los estudiantes pueden ser sicarios es uno de los mayores absurdos que se
pueden decir, aunque el proporcionarles los medios económicos para que logren
realizar sus propósitos sería el mayor de sus aciertos, a lo mejor tiene
programado enviarlos a las universidades privadas y rematar las universidades públicas,
y con ese dinero obtener los 110 mil millones de pesos que cuesta el programa.
En el tema en que fue más impreciso
y divagante fue el de seguridad, al criticar la actual estrategia en esa
materia, afirmando que, se tiene que cambiar la estrategia de combate contra la
delincuencia, porque no se puede enfrentar la violencia con la violencia, el
mal no se enfrenta con el mal, en el mismo contexto “Es un inhumano, se
abandona a los jóvenes y ya cuando el joven toma el camino de la conducta
antisocial se les acribilla, se les masacra. ¿Qué es una masacre?, que es lo
que han venido aplicando para querer resolver el problema de la inseguridad, es
cuando no queda nadie vivo, que se remata a todos, ya no vamos a seguir con esa
estrategia, la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia”, Ok, la
violencia no se enfrenta con violencia ni el mal se enfrenta con el mal, que
nos diga cómo se enfrenta, cómo irá a ser esa justicia para que produzca los
anhelados frutos de paz y tranquilidad con los que sueña el pueblo de México.
Será que Andrés es sumamente
inteligente y aplica aquella fórmula de discreción y silencio que utilizan los
estadistas para desconcertar y engañar a los incautos diciendo una cosa y
haciendo otra, planeando todo con un mutismo sepulcral, sin dar indicios ni señales
de nada, de aquellos que simplemente asestan el golpe seco y contundente,
haciendo las cosas como ellos lo desean. Y ya dado el palo, la intriga de la
pregunta será ¿por qué no nos dijo señor Presidente lo que iba a hacer? ¡Porque
solo los borrachos y los pendejos dicen lo que van a hacer!. O sea transparencia
pura. Nos preguntamos a dónde vas Andrés, a donde nos quieren llevar.
Y nosotros, los demás ¿Quo Imus?,
(a dónde vamos) aún no sabemos, a lo mejor no vamos por donde quisiéramos ir y
eso nos colocaría en un camino bastante sinuoso.
Cuando parecía que por el Frente
Por México ya estaba todo definido por Ricardo Anaya, como candidato a la presidencia,
quien a sabiendas de que con su autoritarismo puede enfrentar cualquier proceso
de consulta o auscultación o encuesta entre sus agremiados por que mantiene el
control total de la estructura de mandos y de control oficial en gubernaturas y
diputaciones, en este momento se levanta la mano metiche del jefe de Gobierno
de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien reclama para el PRD la
presidencia de la república, afirmando que con Frente o sin Frente él puede ser
el candidato.
Esto y los puros de la izquierda,
que todavía los hay y muy fuertes en el seno del PRD, los cuales estarán de
acuerdo con el Frente siempre y cuando haya un trato de respeto y reconocimiento
entre las fuerzas políticas en el reparto de posiciones, ya que consideran que
la izquierda unida puede dar la batalla sola, argumentan que el PRD no puede
subordinarse a Acción Nacional o Movimiento Ciudadano,
además de que debe de haber congruencia entre sus postulados y los postulados
de los demás partidos que integran el Frente, además de que en caso de que haya
acuerdo, este debe de plasmarse claramente en la plataforma electoral, el
plan de gobierno y la coalición.
La auténtica izquierda perredista está exigiendo
puntos inaceptables para el PAN, como la política de salud y los derechos de la
mujer a decidir sobre su cuerpo; el tema de la cannabis con
fines medicinales, la reforma energética, la diversidad sexual, entre otros.
Así que temas como el aborto, la mariguana, el respeto y los derechos de los
homosexuales y las expresiones lésbico gay ponen en serio peligro la existencia
misma del Frente.
Aunado a ello, la salida estatutaria
de Alejandra Barrales de la presidencia del PRD, pueden tambalear los sueños frentistas
por la presidencia, y aquí se demostrará que la unidad convenenciera de unos
cuantos no puede substituir la voluntad de las mayorías, aunque sea en los
partidos, y el PRD tiene una composición multigrupal que lucha por el poder,
compuestas de aliancistas, de puros, de moderados, de centristas y de radicales
que pondrán al Frente en su lugar. Pero primero alinearán a su dirigencia y al
mismo partido en su ya muy próximo Consejo Nacional del que puede emerger un
candidato propio.
Por Dios santo, que nunca había
encontrado un símil entre Peña Nieto y López Obrador, pero sus recientes
declaraciones llaman a risa, a engaño, a mascarada pero también a reflexión.
Veamos qué tan crédulos e inocentes somos, midamos el alcance de nuestra percepción.
Andrés Manuel, el omnímodo
presidente de Morena, a quien podría atribuírsele sin vacilar la frase de “el
partido soy yo” sin rubor alguno, llama a su partido para que realice una
encuesta para definir quién será el candidato a la Presidencia de la Republica
por ese partido, con qué objeto, claro que con el objeto de disimular el
caudillismo que ejerce y para incitar a los demás partidos en que se embrisquen
en procesos de selección complicados que puedan dividir sus estructuras y
preferencias.
Don Enrique Peña Nieto, aun cuando
ya está totalmente claro y lo sabemos todos los mexicanos que será él y
solamente él, quien decidirá la candidatura del PRI, a una pregunta expresa sobre
un supuesto destape del canciller Luis Videgaray sobre José Antonio Meade, para
quien en una recepción hubo exceso de elogios y aplausos, respondió: “Yo creo
que andan bien despistados todos, yo creo que el PRI (Yo) no habrá de elegir a
su candidato a partir de elogios o aplausos, yo creo que son muchos los
servidores públicos y cuadros que han sido mencionados, que tienen trayectoria,
reconocimiento y méritos.
Si bien las posiciones públicas del
Presidente y de Andrés tienen por objeto revestir de democracia la decisión
personal y de adjudicarle a terceros la responsabilidad de sus propias
decisiones, también es cierto que la posición pública de Peña es
desconcertante, por que siembra confusión a donde ya no la había, es más no la
hay, a menos que haya sentido que un tercero de su gabinete como Videgaray lo
estaba rebasando al ungir a Meade como candidato, lo que en el tiempo le
desplazaría de la jefatura política si es que esta poseído del síndrome de
Plutarco Elías Calles de mangonear a su sucesor. Aun con el ataque de celos, se
sigue creyendo en Meade.
Pero seguramente estamos en
presencia de un juego ya bien hecho en que nos mostrarán un posible escenario
de competencia interna, y si es así, quienes serán electos para la competencia
interna ya fueron llamados e instruidos sobre todos los pasos a seguir
inclusive puede ser que ya estén en conocimiento del desenlace final.
Con la absoluta seguridad de que
José Antonio no se prestará al juego, si no tiene la seguridad de que él será
el candidato constitucional y entonces tenemos la segunda opción que es el secretario
de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con una estructura real dentro del
partido, organizaciones y liderazgos nacionales y regionales, así como el
manejo de los partidos afines y líderes de todas las iglesias del país.
No hay que perder de vista que todo
el capital político de cualquiera de los aspirantes está al servicio del
Presidente, y no son liderazgos individuales si no netamente institucionales,
por lo que Ochoa Reza, presidente nacional del PRI y operador del proceso no
tendrá ningún problema para hacer valer la línea presidencial.
El Presidente pudo haberse referido
a los despistados en cuanto al procedimiento, pero no en cuanto al candidato,
sin embargo, la convocatoria es una convocatoria abierta, democrática que
incita a la participación de todos los ciudadanos simpatizantes, militantes,
cuadros y dirigentes, sujeta desde luego a los candados de aceptación interna
que se establecieron con las firmas y apoyos así como a los filtros de la
Comisión Nacional de Procesos Internos que dirá quién sí participa y quién no.
En términos de la convocatoria priista
serán varios los que se inscribirán en la lista interna, ya que al citarlos
pluraliza estableciendo textualmente: “Quienes obtengan el dictamen de
procedencia, participarán en las precampañas, que iniciarán el 14 de diciembre
de 2017 y concluirán el 11 de febrero del 2018”. No hay duda de que esto
fortalecerá la vida interna del PRI y permitirá reflejar ante la sociedad la
imagen de un partido altamente competitivo compuesto de cuadros de calidad que
sí saben y están dispuestos a encauzar y resolver las auténticas demandas
populares, pues las precampañas son auténticas acciones de consulta.
El PRI, con este procedimiento se
somete a la crítica popular que no rehúye y enfrenta, teniendo la oportunidad
de explicar a la población en qué términos se encuentra la administración pública
federal y de todos aquellos lugares en que es gobierno, sin dejar de polemizar
con sus contendientes cuyos alegatos la mayoría de las veces son en el vacío,
pero en otras ocasiones dignas de tomarse en cuenta para construir un mejor
sistema político, a esto se avocaran sus precandidatos.
Si sólo fueran 2 los aspirantes
dictaminados como viables, imagínese que sería una lucha de pesos completos
como Meade y Osorio, esto sería desastroso para la unidad del partido, porque entonces sí se dividirían los
intereses y las preferencias, pero se vería mejor que fuera por ejemplo Meade.
Nuño, Narro y Enrique de la Madrid, cualquiera que fuera, no dividiría al partido
y le daría el barniz y la resonancia que este requiere.
Finalmente, me cobijo a las frases
llenas de sabiduría del maestro Martín Cruz de acá de Naranjos, que cuando le
hablan de pronósticos y de encuestas, con su mirada fija en sus interlocutores
afirma: “Una cosa son las encuestas, otra cosa los pronósticos y otra cosa las
estadísticas y las estadísticas demuestran que las encuestas estaban
equivocadas, los pronósticos no son ciertos, pero bueno que los que saben y
deciden se encarguen de eso”. Pensemos que millones de hombres como nosotros
formulan sus pronósticos y opiniones sobre la sucesión presidencial, no como
dóciles borregos propiedad de la sociedad enajenada por la mercadotecnia, sino
con auténtica preocupación por el destino del país, todos queremos saber, ¿a
dónde vamos? y en este momento crucial estamos requiriendo un guía que nos dé
estabilidad y crecimiento con libertades y absoluto respeto a la dignidad.
Ojalá y los líderes de todos los partidos y de la nación no se despisten, no se
confundan y nos lleven por donde todos queremos ir. ¡Por el bien de la causa!
luciano_blanco_gonzalez@hotmail.com
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